Mandarin Pastry von Food with Style, fertig angerichtet
Pastelería

Mandarin Pastry

Milhojas de mandarina

Disfruta de la combinación perfecta de hojaldre crujiente, delicada crema pastelera de vainilla y jugosas mandarinas con nuestras milhojas de mandarina

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Cantidad
Cocción 20 minutos

Ingredientes

  • Para la crema pastelera de vainilla (receta base)
  • Para la decoración

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 190°C (375°F).
  2. 2
    Corta aros de hojaldre. El tamaño de los aros puedes adaptarlo a tu gusto. A la mitad de los aros, recórtales un agujero más pequeño en el centro. Humedece ligeramente con agua los aros enteros para que se peguen mejor, coloca encima los aros más pequeños y presiona con suavidad. Colócalos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
  3. 3
    Pincela con la mezcla de yema de huevo y leche y hornea unos 20 minutos hasta que estén dorados. Sácalos del horno y deja enfriar por completo.
  4. 4
    Calienta la leche en un cazo. En un bol, mezcla un poco de leche con las yemas, el azúcar, la maicena y la sal. Vierte poco a poco la leche caliente sobre la mezcla de yemas sin dejar de remover. Devuelve todo al cazo y deja espesar a fuego medio, removiendo constantemente. Añade el extracto de vainilla e incorpora la mantequilla. Tapa y deja enfriar por completo.
  5. 5
    Rellena los hojaldres ya fríos con la crema de vainilla y corónalos con las mandarinas.
  6. 6
    Espolvorea con azúcar glas y ¡a disfrutar! Consejo: esta crema pastelera es una receta base, así que seguro que te sobra crema. Puedes aprovecharla para preparar deliciosos postres por capas en vasitos o para rellenar otros dulces.

Video

FAQ

Preguntas sobre los pasteles de hojaldre con mandarina

La receta te hace mezclar primero las yemas, el azúcar, la maicena y la sal con un poco de leche, y después verter la leche caliente poco a poco sin dejar de remover, y no es casualidad: saltarse cualquiera de los dos pasos es lo que cuaja las yemas. Remueve con las varillas sin parar mientras la crema espesa al fuego, sobre todo en los bordes y el fondo del cazo, donde la maicena cuaja antes. Si aun así aparecen grumos, pasa la crema terminada por un colador fino mientras está caliente y añade después la cucharadita de mantequilla.

Sí, pero pela los gajos con cuidado y quita toda la piel blanca y la membrana que puedas, porque los gajos frescos son más firmes y más ácidos que los de lata. La receta insiste en que las mandarinas en conserva estén bien escurridas, y lo mismo vale para la fruta fresca: seca los gajos para que el zumo no empape la base de hojaldre. Añade la fruta justo antes de servir para que el hojaldre siga crujiente.

Sí: tanto los aros de hojaldre como la crema se pueden hacer con antelación, y la receta ya exige que los aros horneados se enfríen por completo antes de rellenarlos. Guarda los aros fríos en un recipiente hermético a temperatura ambiente y la crema pastelera tapada en la nevera, con el film transparente pegado directamente a la superficie para que no se forme costra. Antes de ponerla en la manga, bate la crema fría hasta que vuelva a estar lisa; luego monta los pasteles, añade las mandarinas y espolvorea el azúcar glas justo antes de servir.

Los pasteles rellenos tienen que ir a la nevera por la crema pastelera, hecha con leche y yemas, pero el hojaldre se ablanda rápido en cuanto la crema lo toca. Lo ideal es comerlos el mismo día que los montas, y mejor en las primeras horas. Si quieres que te sobren y sigan bien, guarda por separado los aros, la crema y las mandarinas escurridas, y monta cada ración en el momento.

Los tres grandes son rellenar los aros cuando todavía están calientes, lo que derrite la crema y ablanda el hojaldre con el vapor; usar mandarinas mal escurridas, que lo empapan todo; y espolvorear el azúcar glas demasiado pronto, de modo que se disuelve sobre la fruta antes de servir. Vigila también el horno hacia el final de los aproximadamente 20 minutos: el hojaldre pasa de dorado a oscuro muy rápido. Y no te agobies si te sobra crema: la receta indica que es una receta base y está pensada para dar más de la que necesitas.