Mandarin Pockets von Food with Style, fertig angerichtet
Pastelería

Mandarin Pockets

Bolsitas de mandarina

Bolsitas de hojaldre bien crujientes rellenas de una crema suave de queso y vainilla con mandarinas jugosas: ligeras, delicadas y maravillosamente afrutadas.

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Raciones
15 piezas
Cocción 18 minutos

Ingredientes

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 180°C (350°F) con calor arriba y abajo. Forra una bandeja de horno con papel vegetal.
  2. 2
    Estira la masa de hojaldre y córtala en 15–16 cuadrados (de unos 8–9 cm / 3–3½ inches cada uno).
  3. 3
    Haz un corte en cada esquina hacia el centro, sin llegar a atravesar la masa del todo.
  4. 4
    Escurre muy bien las mandarinas en conserva y sécalas con cuidado con papel de cocina.
  5. 5
    Mezcla el quark o el queso crema sin sal, el azúcar, la vainilla, la maicena y las mandarinas picadas finas hasta que quede una crema lisa.
  6. 6
    Pon aproximadamente 1 tbsp de relleno en el centro de cada cuadrado de masa.
  7. 7
    Dobla las cuatro esquinas hacia el centro y presiónalas suavemente para que queden unidas.
  8. 8
    Pincela con la mezcla de yema y leche.
  9. 9
    Reparte la almendra laminada por el centro y un poco por los bordes, y coloca un gajo de mandarina encima de cada bolsita.
  10. 10
    Hornea 18–22 minutos, hasta que estén doradas.
  11. 11
    Déjalas enfriar del todo y espolvorea un poco de azúcar glas por encima.

Video

FAQ

Preguntas sobre los saquitos de hojaldre con mandarina

Normalmente es porque llevan demasiado relleno o porque las esquinas no se presionaron con suficiente fuerza. Pon más o menos 1 cucharada por cuadrado y presiona las cuatro esquinas dobladas sobre el relleno para que se queden pegadas. También ayuda que el corte que haces desde cada esquina no llegue hasta el centro, para que la masa siga unida en una sola pieza.

Sí: sirve cualquier queso fresco espeso y sin azúcar, como el mascarpone o la ricotta bien escurrida. Lo importante es que sea firme y no líquido, porque un relleno húmedo empapa el hojaldre por debajo. Si tu sustituto es más blando que el quark, no quites la maicena, ya que es la que liga el relleno durante el horneado.

Sí, pero pela los gajos con cuidado y quítales la piel fina, porque en el horno queda correosa. Los gajos frescos también sueltan más zumo, así que sécalos con tanto cuidado como los de lata antes de trocearlos. Precisamente por eso la receta insiste en usar mandarinas muy bien escurridas y secadas con papel.

Prepara el relleno de quark unas horas antes y guárdalo tapado en la nevera; luego remuévelo un momento antes de repartirlo. Formar los saquitos con mucha antelación no da tan buen resultado, porque el relleno húmedo ablanda la masa cruda cuanto más tiempo pasa. Si aun así los montas antes, enfría la bandeja y píntalos con la yema y la leche justo antes de meterlos en el horno.

Por el relleno de quark deben ir a la nevera, tapados sin apretar y no en un recipiente hermético, que retendría el vapor y ablandaría el hojaldre. Donde mejor saben es el mismo día que se hornean. Para que vuelvan a estar crujientes, caliéntalos unos minutos en el horno a los mismos 180 °C y espolvorea el azúcar glas después, no antes.