Apple Roses with Pudding
Pastelería

Apple Roses

Rosas de manzana

Delicadas rosas de hojaldre crujiente y finísimas láminas de manzana roja: afrutadas, mantecosas y toda una fiesta para la vista.

4.7 (3)
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Cantidad
Cocción 35 minutes

Ingredientes

  • Para pincelar y espolvorear

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 190 °C (375 °F) con calor arriba y abajo. Engrasa bien 6 moldes de muffin con mantequilla o usa cápsulas de papel: las rosas se pegan con facilidad, así que no te saltes este paso.
  2. 2
    Elige una manzana lo más roja posible: la piel forma los pétalos de la rosa. Lávala, no la peles, córtala por la mitad y quítale el corazón.
  3. 3
    Con un pelador de verduras, corta las mitades en láminas finísimas. Así se doblan y enrollan fácilmente sin necesidad de precocinarlas. También puedes cortarlas lo más finas posible con un cuchillo afilado.
  4. 4
    Mezcla enseguida las láminas con el zumo de limón para que no se oxiden. Si quieres, espolvoréalas con un poco de azúcar.
  5. 5
    Desenrolla el hojaldre. Marca cada 6.5 cm (2 ½ inches) a lo largo del lado más largo y corta en sentido transversal para obtener 6 tiras iguales (aprox. 6.5 x 24 cm / 2 ½ x 9 ½ inches).
  6. 6
    Unta cada tira con una capa fina de mermelada de albaricoque.
  7. 7
    Coloca las láminas de manzana ligeramente superpuestas sobre la mitad superior de la tira, con la piel hacia arriba y sobresaliendo un poco del borde.
  8. 8
    Dobla la mitad inferior de la masa sobre las manzanas y presiona con suavidad.
  9. 9
    Enrolla la tira sin apretar demasiado y colócala en un molde de muffin. Presiona bien el extremo final para que la rosa no se abra durante el horneado.
  10. 10
    Bate la yema con la leche y pincela ligeramente los bordes de la masa para que queden dorados.
  11. 11
    Hornea durante 35-40 minutos hasta que estén doradas y bien hechas por la base. Si las manzanas se oscurecen demasiado, cúbrelas sin apretar con papel de aluminio pasados unos 20 minutos.
  12. 12
    Déjalas enfriar un poco en el molde, desmóldalas con cuidado y espolvoréalas ligeramente con azúcar glas.

Video

FAQ

Preguntas sobre las rosas de manzana

Las rosas de manzana de hojaldre dependen de unos pocos ingredientes clave que les dan su aspecto espectacular y su sabor delicioso. El hojaldre es imprescindible, porque aporta una base crujiente y mantecosa que contrasta de maravilla con la manzana tierna y dulce. Para las manzanas, elige variedades como Gala o Braeburn, que tienen el equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. El zumo de limón es fundamental, porque evita que las láminas de manzana se oscurezcan y realza su sabor. La mermelada de albaricoque hace de pegamento dulce que une las láminas de manzana al hojaldre y le da un aroma afrutado. Por último, el azúcar y el azúcar glas ponen el toque dulce que remata el postre. Todos estos ingredientes trabajan en armonía para crear un dulce tan bonito como rico.

Para conseguir las láminas de manzana perfectas para tus rosas de hojaldre, la clave es que sean uniformes. Intenta que tengan unos 1-2 mm de grosor. Una mandolina es ideal para asegurar un grosor igual y evitar que se hagan de forma desigual. Si no tienes mandolina, un cuchillo bien afilado sirve; solo tómate tu tiempo para que te salgan todas iguales. Después de cortarlas, pásalas enseguida a un bol con agua y zumo de limón para que no se oscurezcan. Así no solo conservan su color bonito, sino que también se vuelven más flexibles para darles forma de rosa. Recuerda que el grosor es crucial: si son demasiado gruesas, no se ablandarán en el horno, y si son demasiado finas, pueden romperse al enrollarlas.

Evitar que las láminas de manzana se oscurezcan en el horno es fácil con unos pocos trucos. Primero, dejar las láminas en remojo en agua con zumo de limón, como indica la receta, frena la oxidación que las oscurece. Además, aunque las láminas se doran un poco al hornearse por la caramelización, usar variedades de textura más firme, como Gala o Braeburn, reduce ese efecto. Y si ves que se doran demasiado deprisa, cubre las rosas con papel de aluminio sin apretar durante la primera parte del horneado. Así mantienes la humedad alrededor de las manzanas y consigues que el hojaldre y la fruta se hagan por igual sin tostarse de más.

¡Por supuesto! Lo bonito de las rosas de manzana de hojaldre es lo versátiles que son. Aunque la versión clásica lleva manzana y mermelada de albaricoque, puedes experimentar con otras frutas como peras o melocotones para darles otro sabor. También puedes mezclar especias como canela o nuez moscada con el azúcar para un toque cálido y aromático. Para darle un giro, prueba otras mermeladas o confituras, como la de frambuesa, o una crema de almendra para la base bajo la fruta. Además, añadir frutos secos, como almendras o nueces bien picadas, entre las láminas de manzana aporta un crujiente delicioso. Es una receta que puedes adaptar a todos los gustos y ocasiones, un lienzo perfecto para tu creatividad en la cocina.

A la hora de servir las rosas de manzana, recién salidas del horno siempre están mejor, para disfrutar de su textura crujiente y su sabor calentito. Espolvoréalas con azúcar glas justo antes de servir para darles un toque elegante. Acompáñalas con una bola de helado de vainilla o una cucharada de nata montada para un postre de lo más goloso. Si te sobran, guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente 1-2 días. Eso sí, ten en cuenta que el hojaldre puede perder algo de su crujiente con el tiempo. Para refrescarlas, caliéntalas en el horno precalentado a 160 °C unos 5-10 minutos y recuperarán parte de su textura hojaldrada. Para conservarlas más tiempo, puedes guardarlas en la nevera hasta una semana, aunque donde mejor están, de sabor y de textura, es en los primeros días.