Rhubarb Muffins Recipe
Crumble

Muffins de ruibarbo

¡Disfruta del postre perfecto de primavera con nuestra deliciosa receta de muffins de ruibarbo! Estas recetas de postres fáciles combinan sin esfuerzo el sabor...

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Raciones
9 porciones
Preparación 20 minutos
Cocción 20 minutos

Ingredientes

  • Para la masa
  • Para espolvorear

Preparación

  1. Para los muffins
  2. 1
    Precalienta el horno a 200 grados Celsius (con ventilador)
  3. 2
    Para la masa, bate la mantequilla blanda a temperatura ambiente con el azúcar, la bebida de avena, el sirope de arce, una pizca de sal y los huevos hasta obtener una crema
  4. 3
    En un bol aparte, mezcla la harina de trigo, la maicena y el teaspoon raso de levadura en polvo
  5. 4
    Incorpora poco a poco los ingredientes secos a los húmedos, añadiendo el extracto de vainilla y la nata agria. Mezcla solo hasta que todos los ingredientes estén bien integrados
  6. 5
    Añade el ruibarbo cortado e intégralo en la masa con movimientos envolventes
  7. 6
    Reparte la masa de manera uniforme entre los 9 moldes para muffins
  8. 7
    Espolvorea por encima un poco de almendras o avellanas peladas y picadas
  9. 8
    Hornea los muffins en el horno precalentado durante 8 minutos, luego baja la temperatura a 180 grados Celsius y hornea otros 13-15 minutos
  10. 9
    Deja enfriar los muffins antes de espolvorearlos con azúcar glas.

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Preguntas sobre los muffins de ruibarbo

Los muffins de ruibarbo son ideales para la primavera gracias al sabor vivo y ácido del ruibarbo, que está de temporada justo en esa época. Su perfil agridulce tan especial combina de maravilla con la base de muffin, rica y mantecosa, y crea un contraste delicioso que despierta el paladar. Usar ingredientes frescos y de temporada no solo realza el sabor, sino que también encaja con una cocina más sostenible, así que estos muffins son deliciosos y respetuosos con el medio ambiente. Si añades almendras o avellanas picadas, obtienes un crujiente muy agradable que mejora cada bocado y convierte estos muffins en el acompañamiento perfecto para el café de la mañana o en una merienda de lo más apetecible.

¡Por supuesto! Una de las cosas más bonitas de la repostería, sobre todo con los muffins, es lo versátiles que son. Puedes probar con otros frutos secos, como nueces, o añadir una pizca de especias como canela o nuez moscada para darles un toque cálido. Si te apetece cambiar la textura, incorpora con movimientos envolventes unos copos de avena o semillas de lino para aportar más nutrientes. Y si el ruibarbo no te entusiasma, puedes sustituirlo por otras frutas como fresas o manzanas, ajustando la cantidad de azúcar para equilibrar el dulzor. La clave está en mantener el equilibrio entre los ingredientes húmedos y los secos, para que tus muffins queden jugosos y esponjosos.

Para que tus muffins de ruibarbo salgan perfectos, conviene seguir unos cuantos trucos. Primero, asegúrate de que la mantequilla esté a temperatura ambiente; así, al batirla con el azúcar, conseguirás una masa ligera y aireada. No mezcles de más una vez añadidos los ingredientes secos, porque los muffins quedarían densos. También es fundamental medir bien los ingredientes; usar una báscula de cocina te ayuda a ser precisa o preciso. Para una cocción uniforme, coloca los muffins en la altura central del horno y vigila el tiempo, ya que cada horno es un mundo. Por último, deja que se enfríen unos minutos en el molde antes de pasarlos a una rejilla; así evitas que la base se humedezca.

Los muffins de ruibarbo están buenísimos tal cual, pero puedes darles un toque especial con algunas ideas creativas. Sírvelos templados con un poco de mantequilla cremosa o una cucharada de queso crema batido para crear un contraste delicioso. También puedes regarlos con un glaseado sencillo de azúcar glas y un chorrito de zumo de limón para un final refrescante. Si te apetece algo más goloso, acompáñalos con helado de vainilla y se convertirán en un postre irresistible. Además, puedes servirlos junto a una macedonia de fruta fresca o un vasito de yogur con fruta y granola para un desayuno o brunch completo, lo que demuestra lo versátiles que son a cualquier hora del día.

Para que tus muffins de ruibarbo se mantengan frescos y deliciosos, es clave guardarlos bien. Cuando se hayan enfriado por completo, ponlos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante un máximo de tres días. Si quieres conservarlos más tiempo, puedes congelarlos. Envuelve cada muffin por separado en film transparente y luego mételos en una bolsa o un recipiente apto para congelador; así aguantan hasta tres meses. Cuando te apetezca comerlos, descongélalos a temperatura ambiente o caliéntalos unos minutos en el horno para recuperar ese sabor de recién hechos. ¡Y no olvides espolvorearlos con azúcar glas antes de servirlos para devolverles todo su encanto!