Buchteln con Mermelada de Albaricoque
Brioche

Buchteln con Mermelada de Albaricoque

Sumérgete en el delicioso mundo de los postres con nuestra fácil receta de Buchteln rellena de mermelada de albaricoque. Estos suaves y dulces bollos...

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Raciones
6 porciones
Preparación 40 minutos
Cocción 25 minutos

Ingredientes

  • Para la Masa de Levadura
  • Para el Relleno
  • Para Pintar

Preparación

  1. 1
    Tamiza la harina en un tazón grande y haz un hueco en el centro. Agrega la levadura en el hueco, espolvorea una pequeña cucharada de azúcar y vierte 2-3 cucharadas de leche tibia. Cubre y deja reposar durante unos 10-15 minutos hasta que la levadura burbujee.
  2. 2
    Agrega la leche restante, el azúcar, el huevo y la mantequilla a la mezcla de levadura. Amasa todo bien hasta que se forme una masa suave (unos 5-10 minutos). Cubre la masa y déjala reposar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora, o hasta que haya duplicado su tamaño.
  3. 3
    Corta la masa en aproximadamente 6 piezas iguales. Aplana cada pieza, coloca 1 cucharadita de mermelada de albaricoque en el centro y sella bien la masa alrededor de la mermelada. Forma las piezas en bolas y colócalas en un molde para hornear engrasado y píntalas con mantequilla blanda.
  4. 4
    Cubre los Buchteln nuevamente y déjalos reposar durante unos 30 minutos. Precalienta el horno a 180°C (350°F, calor arriba y abajo). Hornea los Buchteln en el horno precalentado durante unos 20-25 minutos, hasta que estén dorados.
  5. 5
    Retira los Buchteln del horno y píntalos inmediatamente con mantequilla derretida. Espolvorea con azúcar en polvo al gusto.

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Preguntas sobre los Buchteln con mermelada de albaricoque

Los Buchteln, también conocidos como «Buchteln mit Marmelade», son un bollo tradicional delicioso originario de Centroeuropa, especialmente popular en Austria y Baviera. Estos bollitos tiernos y esponjosos suelen ir rellenos de confitura, casi siempre de mermelada de albaricoque, que les da un sabor dulce y ligeramente ácido que combina a la perfección con su masa rica y mantecosa. A diferencia de otros dulces como las danesas o los cruasanes, que tienen capas hojaldradas gracias a la técnica del laminado, los Buchteln se hacen con una masa de levadura. Esta masa queda aireada y esponjosa después de levar y hornearse, con una textura que se deshace en la boca.

¡Claro que sí! Aunque la mermelada de albaricoque es el relleno tradicional de los Buchteln, puedes adaptar fácilmente estos bollitos dulces a tu gusto o a tus necesidades. Algunas alternativas estupendas son otras mermeladas, como la de frambuesa, fresa o melocotón, que aportan sabores deliciosos y combinan muy bien con la masa dulce. Si buscas una opción menos dulce, puedes usar un relleno menos empalagoso, como una crema de semillas de amapola o incluso una mezcla de frutos secos con miel.

Para guardar los Buchteln que te sobren, lo mejor es meterlos en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Normalmente se mantienen tiernos unos 2-3 días. Si tienes más de los que vas a comer en ese tiempo, congélalos. Para ello, envuelve cada Buchtel en film transparente o papel de aluminio y mételos en una bolsa de congelación. Así evitas quemaduras por congelación y se mantienen deliciosos.

Para que los Buchteln salgan perfectamente esponjosos, hay unos cuantos trucos y técnicas importantes. Primero, asegúrate de que la levadura esté fresca; una levadura caducada da una masa densa. Actívala bien mezclándola con leche tibia (no caliente) y un poco de azúcar, y deja que forme burbujas y espuma: eso indica que está lista. Además, al amasar, asegúrate de desarrollar bien el gluten; este proceso lleva de 5 a 10 minutos y contribuye muchísimo a la esponjosidad final.

Los Buchteln son tan versátiles que se pueden disfrutar en muchas ocasiones, y son una delicia en cualquier reunión. Por lo dulces y reconfortantes que son, resultan perfectos para el desayuno o el brunch, sobre todo en fiestas como Semana Santa o Navidad. Para esas ocasiones, puedes darles un aire más festivo decorándolos con motivos de temporada, como purpurina comestible o fideos de colores.