Choux Mandarine von Food with Style, fertig angerichtet
Pastelería

Choux Mandarine

Olas delicadas de pasta choux se encuentran con una esponjosa crema de mascarpone y trocitos jugosos de mandarina.

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Raciones
6 piezas
Cocción 30 minutos

Ingredientes

  • Para el relleno
  • Para decorar

Preparación

  1. 1
    Pon a hervir el agua, la mantequilla y la sal en una olla pequeña. Añade la harina de golpe y remueve con energía hasta que la masa forme una bola y se forme una fina película en el fondo de la olla.
  2. 2
    Remueve a fuego medio durante un minuto para eliminar la humedad, luego pasa la masa a un bol y déjala enfriar 10 minutos. Incorpora los huevos de uno en uno hasta conseguir una masa lisa y brillante.
  3. 3
    Pon la masa en una manga pastelera con boquilla de estrella y forma olas rectangulares sobre una bandeja forrada con papel de hornear (6–7 piezas). Hornea a 200°C (390°F) con calor arriba y abajo durante 30 minutos hasta que estén doradas.
  4. 4
    No abras el horno durante el horneado. Deja que las olas se enfríen por completo dentro del horno apagado con la puerta cerrada.
  5. 5
    Monta la nata hasta que esté firme. Mezcla el mascarpone, el azúcar y la vainilla hasta obtener una crema homogénea y luego incorpora con cuidado la nata montada y los trozos de mandarina.
  6. 6
    Corta las olas de choux ya frías por la mitad horizontalmente y rellena las bases con la crema.
  7. 7
    Coloca con cuidado la parte de arriba encima y espolvorea con azúcar glas. Sirve enseguida o guarda en la nevera hasta el momento de servir. Consejo: usa una báscula de cocina para que la masa choux te salga perfecta.

Video

FAQ

Preguntas sobre los choux de mandarina

Las causas habituales son una masa demasiado húmeda o abrir el horno demasiado pronto. Si secas la masa a fuego medio durante aproximadamente un minuto y añades los huevos solo después de dejarla templar 10 minutos, la masa queda lo bastante espesa para mantener la forma al escudillarla. Como la receta hornea a 200 °C sin abrir el horno y luego deja enfriar las ondas dentro del horno apagado con la puerta cerrada, cualquier vistazo antes de tiempo deja escapar el vapor y las piezas se hunden.

Sí: el queso crema entero o un quark espeso sirven en lugar de los 250 g de mascarpone, aunque el quark es más ácido, así que quizá te convenga usar las 3 cucharadas completas de azúcar glas. Monta bien firmes los 200 ml de nata, porque es lo que le da al relleno el cuerpo suficiente para aguantar entre las dos mitades. El extracto de vainilla se puede sustituir por las semillas de una vaina de vainilla o por azúcar avainillado.

Las ondas rellenas van a la nevera, porque el relleno de mascarpone y nata es perecedero. La receta ya indica que puedes servirlas enseguida o dejarlas en la nevera hasta el momento de servir, pero cuanto más tiempo pasan, más humedad de la crema y de las mandarinas reblandece la masa. Para disfrutar del contraste entre la masa crujiente y el relleno suave, cómetelas el mismo día.

Hornea las ondas de choux con antelación y guárdalas sin rellenar a temperatura ambiente en un recipiente tapado sin cerrar del todo; si pierden el crujiente, unos minutos en el horno caliente las recuperan. La crema de mascarpone también puedes mezclarla antes y guardarla tapada en la nevera. Córtalas, rellénalas y espolvoréalas con azúcar glas justo antes de servir; si no, el azúcar se disuelve y la masa se reblandece.

Las mandarinas en conserva llevan mucho almíbar; por eso la receta pide unos 175 g bien escurridos y picados pequeños. Déjalas escurrir en un colador y sécalas con papel de cocina antes de incorporarlas, y hazlo con movimientos envolventes suaves para que la nata montada no pierda volumen. Si usas mandarinas frescas, quítales toda la piel blanca y el zumo que puedas por el mismo motivo.