Chinois Recipe
Brioche

Chinois

¡Déjate llevar por la delicia celestial de nuestra receta de Chinois, la incorporación perfecta a tu repertorio de postres! Esta receta de postre fácil...

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Raciones
7 porciones
Preparación 40 minutos
Cocción 30 minutos

Ingredientes

  • Para la masa de levadura
  • Para la crema pastelera
  • Para el relleno
  • Para pincelar

Preparación

  1. Para la masa de levadura
  2. 1
    Disuelve la levadura en la leche tibia y déjala reposar hasta que haga espuma.
  3. 2
    En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade la levadura disuelta, la mantequilla blanda y el huevo, y amasa hasta obtener una masa lisa.
  4. Tapa la masa y déjala levar en un lugar cálido durante aproximadamente 1 hora o hasta que doble su volumen. Para la crema pastelera
  5. 3
    Calienta la leche en un cazo sin que llegue a hervir. En un bol, mezcla las yemas, el azúcar y la maicena hasta que no queden grumos.
  6. 4
    Vierte la leche caliente poco a poco sobre la mezcla de yemas, removiendo sin parar. Devuelve la mezcla al cazo y deja que espese a fuego medio, sin dejar de remover.
  7. Retira del fuego, añade el extracto de vainilla, remueve bien y deja enfriar. Para montar el Chinois
  8. 5
    Estira la masa de levadura en forma de rectángulo sobre una superficie ligeramente enharinada.
  9. 6
    Reparte la crema pastelera fría de manera uniforme sobre la masa y esparce por encima los trozos de chocolate.
  10. 7
    Enrolla la masa y córtala en 7 rodajas iguales. Coloca las rodajas en el molde engrasado.
  11. 8
    Tapa el Chinois y déjalo levar 30 minutos más. Pincela con la mezcla de yema y leche.
  12. 9
    Precalienta el horno a 180°C y hornea el Chinois unos 25-30 minutos o hasta que esté dorado. Sácalo del horno y deja que se enfríe.

Video

FAQ

Preguntas sobre el Chinois

El Chinois es un delicioso dulce francés que une una masa de levadura tierna y esponjosa con una crema pastelera untuosa y generosos trozos de chocolate. Procede de la región francesa de Alsacia, y su nombre se debe a que su forma enrollada recuerda a un clásico bollo «chino». Lo que distingue al Chinois es su textura, que combina la ligereza de la masa de levadura con la cremosidad suave de la crema pastelera. Además, al hornearse, los trozos de chocolate se funden y quedan melosos, lo que crea una sensación que recuerda a un bizcocho dulce y mantecoso. Suele disfrutarse en el desayuno o como postre ligero, así que es versátil y apetece en muchas ocasiones.

Para una masa de Chinois perfecta, hay que activar bien la levadura. Empieza disolviendo la levadura fresca en leche tibia; lo ideal es que la leche esté a unos 37-40 °C. Déjala reposar en un sitio cálido unos 5-10 minutos hasta que forme espuma, señal de que la levadura está viva y activa. Además, procura que el resto de ingredientes, sobre todo la harina y la mantequilla, estén a temperatura ambiente, porque así la masa consigue la consistencia ideal. Cuando lo hayas mezclado todo, deja que la masa suba en un lugar cálido, tapada con un paño húmedo, durante aproximadamente una hora o hasta que doble su volumen. Si tu cocina está fresca, puedes crear un ambiente cálido encendiendo el horno a baja temperatura solo uno o dos minutos y apagándolo después, para que el calor residual ayude al levado.

¡Claro que sí! Una de las mejores cosas del Chinois es lo versátil que resulta con los rellenos. Aunque la receta clásica lleva trozos de chocolate, puedes cambiarlo fácilmente a tu gusto. Prueba a añadir fruta, como frutos rojos frescos o plátano para un toque tropical, o incorpora frutos secos como avellanas o almendras picadas para darle un crujiente delicioso. Para una versión más golosa, añade extractos aromáticos o especias a la crema pastelera, como canela o ralladura de naranja, para realzar el sabor. Y experimenta también con otros tipos de chocolate, como el chocolate blanco o chocolates aromatizados, para darle tu toque personal a este dulce francés tan querido.

Hacer crema pastelera puede tener su truco, pero con unos consejos conseguirás una consistencia lisa y aterciopelada para tu Chinois. Primero, calienta la leche a fuego suave y no dejes nunca que hierva, porque puede afectar a la textura de la crema. Al unir la leche caliente con la mezcla de yemas, hazlo poco a poco y sin dejar de batir con las varillas, para templar los huevos y evitar que se cuajen. Cuando lo hayas vuelto a poner todo en el cazo, remueve sin parar a fuego medio hasta que espese; puede tardar unos minutos, así que ten paciencia. Para asegurarte de que no quedan grumos, puedes pasar la crema por un colador fino después de cocerla. Por último, deja que la crema pastelera se enfríe por completo antes de extenderla sobre la masa: así evitas que la masa se empape y tu Chinois mantiene su forma.

Para disfrutar de tu Chinois también después de hornearlo, guarda lo que sobre en un recipiente hermético. Lo mejor es comerlo en dos o tres días a temperatura ambiente, donde conserva su textura esponjosa. Si quieres conservarlo más tiempo, congela el Chinois ya horneado: envuélvelo bien en film transparente y papel de aluminio antes de meterlo en el congelador, donde aguanta hasta tres meses. Cuando te apetezca, descongélalo en la nevera durante la noche y recaliéntalo en el horno a 160 °C unos 10-15 minutos para recuperar su textura. Así podrás saborear tu Chinois incluso días después de haberlo preparado.