Pasteis de Nata con Rollos de Canela
Pastelería

Pastéis de Nata

¡Saborea el gusto de Portugal con nuestra receta de "Pastéis de Nata"! Estos cremosos pasteles de natilla, abrazados por una crujiente masa de hojaldre,...

3.9 (8)
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Raciones
12 porciones
Preparación 45-60 minutos
Cocción 20-25 minutos

Ingredientes

Preparación

  1. 1

    Precalienta el horno a 200 grados Celsius (392 grados Fahrenheit) con calor arriba y abajo.

  2. 2

    Extiende la masa de hojaldre y córtala en 12 piezas uniformes con aproximadamente 3 cm de separación. Prepara un molde para muffins con 12 tazas (o utiliza moldes de tartas originales).

  3. 3

    Coloca las piezas de masa de hojaldre en las tazas y presiónalas, de modo que la masa cubra las tazas y se extienda hacia arriba.

  4. 4

    En una cacerola pequeña a fuego medio, hierve el azúcar y el agua durante aproximadamente 4 minutos hasta que se logre una consistencia perlada. Retira el jarabe del fuego y reserva.

  5. 5

    Dissuelve la maicena en un poco de leche para evitar grumos.

  6. 6

    Agrega las ramas de canela y las cáscaras de limón a una cacerola pequeña. Añade la leche restante y lleva la mezcla casi a ebullición. Luego, agrega la mezcla de maicena disuelta y cocina a fuego lento, revolviendo constantemente hasta que se forme una consistencia similar a un pudín.

  7. 7

    Retira la cacerola del fuego e incorpora gradualmente el jarabe de azúcar preparado a la mezcla de leche mientras revuelves continuamente. Deja reposar la mezcla durante unos 10 minutos, luego retira las ramas de canela y las cáscaras de limón.

  8. 8

    Mezcla las yemas de huevo con 2-3 cucharadas de la mezcla de pudín. Incorpora lentamente la mezcla de yemas en el pudín.

  9. 9

    Cuela la mezcla de pudín a través de un colador para lograr una consistencia suave.

  10. 10

    Toma el molde para muffins preparado y vierte uniformemente el pudín en las tazas de masa de hojaldre, dejando algo de espacio alrededor de los bordes.

  11. 11

    Hornea las tartas en el horno precalentado durante aproximadamente 20-25 minutos hasta que se tornen doradas y crujientes.

  12. 12

    ¡Disfruta!

Video

FAQ

Preguntas sobre los pastéis de nata

Los pastéis de nata, también conocidos como tartaletas de crema portuguesas, son un dulce muy querido que se caracteriza por su base de hojaldre crujiente rellena de una crema rica y untuosa con un toque suave de canela y limón. Esta receta combina elementos tradicionales con pasos fáciles de seguir, así que está al alcance de cualquiera que hornee en casa. Lo que la hace única es el equilibrio de sabores: la frescura cítrica de la piel de limón junto con la calidez de la canela, que dan un sabor auténtico que recuerda a los de las famosas pastelerías de Lisboa. La leche entera y los huevos aportan una textura cremosa que hace de cada bocado una auténtica delicia.

Conseguir una base perfectamente hojaldrada y crujiente para tus pastéis de nata empieza por elegir un hojaldre de buena calidad. Es fundamental manipular la masa con cuidado y mantenerla fría para que no se derrita la mantequilla de sus capas. Al estirar el hojaldre, procura que tenga un grosor uniforme para que se hornee por igual. Además, al presionarlo en el molde para muffins debes crear una base firme que sostenga el relleno cremoso y deje espacio para que se expanda al hornear. Hornear a temperatura alta, como indica esta receta (200 °C), ayuda a conseguir esa capa exterior crujiente tan importante. Por último, deja que se enfríen un poco antes de servirlos para que conserven su punto crujiente.

¡Por supuesto! Aunque la crema tradicional está aromatizada con limón y canela, hay mucho margen para innovar. Puedes añadir extracto de vainilla o las semillas de una vaina de vainilla fresca para realzar el dulzor. Para un toque más exótico, prueba con cardamomo o nuez moscada. Si prefieres un sabor más intenso, un chorrito de ron oscuro le da más profundidad a la crema. Eso sí, no tapes el sabor clásico: con pequeños cambios se consiguen resultados deliciosos. Hagas los cambios que hagas, es fundamental mantener la textura cremosa, así que asegúrate de que cualquier ingrediente nuevo se integre bien con la receta original.

Los pastéis de nata están más ricos templados o a temperatura ambiente, porque así la crema luce todo su sabor. Para disfrutarlos aún más, espolvoréalos con azúcar glas o un poco de canela antes de servir. Acompañarlos con una bebida caliente, como un espresso bien cargado o un buen café portugués, es la combinación perfecta. Para un toque especial, sírvelos con una cucharada de nata montada o con fruta fresca de temporada, como frutos rojos, que aportan un contraste ácido. Son perfectos como postre después de una comida o para disfrutarlos con calma a la hora de la merienda.

Los pastéis de nata caseros se pueden guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 3 días. Si quieres que duren más, guárdalos en la nevera, donde aguantan alrededor de una semana. Eso sí, ten en cuenta que la nevera puede afectar a la textura del hojaldre, así que lo ideal es disfrutarlos recién salidos del horno. Si necesitas recalentarlos, lo mejor es usar el horno: precaliéntalo a unos 180 °C y calienta los pasteles unos 10 minutos, o hasta que estén calientes y recuperen parte de su punto crujiente. Evita el microondas, porque el hojaldre se reblandece y pierde su textura.