Banana Chocolate Bread von Food with Style, fertig angerichtet
Tartas

Banana Chocolate Bread

Pan de plátano con chocolate

Pan de plátano jugoso con chips de chocolate fundentes: maravillosamente esponjoso, sabroso y perfecto para acompañar el café.

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Raciones 12 porciones
Molde
cm
Cocción 45 minutos

Ingredientes

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 175°C (350°F), con calor arriba y abajo. Engrasa el molde alargado o fórralo con papel de horno.
  2. 2
    Machaca los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré liso.
  3. 3
    Mezcla el azúcar, la vainilla y los plátanos machacados. Incorpora los huevos y la mantequilla derretida y remueve lo justo hasta integrar.
  4. 4
    En un bol aparte, mezcla la harina, la levadura química y la sal. Incorpora los ingredientes secos a los húmedos con movimientos envolventes, solo hasta que se integren.
  5. 5
    Añade los 80 g de chips de chocolate con movimientos envolventes.
  6. 6
    Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie. Reparte el resto de los chips de chocolate por encima de manera uniforme.
  7. 7
    Hornea de 45 a 50 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga con algunas migas húmedas.
  8. 8
    Deja reposar el pan de plátano en el molde 10 minutos, desmóldalo y déjalo enfriar por completo sobre una rejilla.

Video

FAQ

Preguntas sobre el pan de plátano con chocolate

La receta pide plátanos muy maduros porque se chafan fácilmente con un tenedor y aportan casi todo el sabor a fruta y la jugosidad. Con solo 90 g de azúcar en la masa, los plátanos amarillos y firmes saben sosos y dejan grumos. Si los tuyos todavía están verdes, hornéalos con piel a los 175 °C a los que ya se está calentando el horno durante unos 15-20 minutos, hasta que la piel se ponga negra, y déjalos enfriar antes de chafarlos. Pesa la pulpa después para quedarte entre 220 y 240 g, porque un plátano grande puede equivaler fácilmente a dos pequeños.

Los 80 g de mantequilla derretida se pueden sustituir por el mismo peso de un aceite neutro o de aceite de coco derretido; la miga sigue jugosa, aunque pierde un poco del sabor a mantequilla. Puedes reducir un poco el azúcar si tus plátanos son muy dulces, pero si bajas mucho de 90 g el pan queda más seco y más pálido, porque aquí el azúcar es el que retiene la humedad. Las pepitas de chocolate se pueden cambiar por chocolate troceado, frutos secos o una mezcla, pero mantén los 80 g incorporados a la masa más 20 g por encima, porque más chocolate hace que la masa pese y se hunda.

Primero deja que el pan se enfríe del todo sobre la rejilla, como indica la receta: si lo envuelves caliente, el vapor se queda dentro y la corteza se reblandece. Después guárdalo envuelto o en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante unos tres días; en la nevera este tipo de pan se seca antes. Para conservarlo más tiempo, congélalo entero o en rebanadas, bien envuelto, y descongélalo a temperatura ambiente. Unos minutos en el horno caliente vuelven a fundir las pepitas de chocolate de la superficie.

No dejes esta masa reposar toda la noche: los 8 g de levadura química empiezan a actuar en cuanto entran en contacto con los ingredientes húmedos, así que una masa reposada sube poco y queda densa. Lo que sí puedes adelantar es chafar los plátanos con el azúcar y la vainilla y guardar esa mezcla en la nevera, y por otro lado mezclar la harina, la levadura química y la sal en su bol. El día de hornear, deja que la mezcla de plátano se atempere, añade los huevos y la mantequilla derretida, incorpora los ingredientes secos con movimientos envolventes y hornea enseguida.

El más grande es mezclar demasiado: la receta dice que remuevas solo hasta que se integre y que incorpores los ingredientes secos con movimientos envolventes justo hasta que se mezclen, porque si remueves de más se desarrolla el gluten y la miga queda dura y llena de agujeros alargados. El segundo es verter la mantequilla derretida caliente directamente sobre los huevos: deja que se temple un poco para que no los cuaje. Y por último, fíate de la prueba del palillo más que del reloj: a los 45-50 minutos tiene que salir con unas migas húmedas, no totalmente limpio, porque eso suele significar que el pan ya se ha secado.