Lemon Muffins von Food with Style, fertig angerichtet
Tartas

Lemon Muffins

Muffins de limón

Esponjosos, tiernos y llenos de sabor cítrico: estos muffins de limón son muy fáciles de preparar y aportan un rayito de sol a cualquier...

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Raciones
6 muffins
Cocción 20 minutos

Ingredientes

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 180 °C (350 °F) con calor arriba y abajo. Forra un molde para muffins con 6 cápsulas de papel o engrásalo bien.
  2. 2
    Mezcla el azúcar con la ralladura de limón y frótalos suavemente entre los dedos.
  3. 3
    Añade la mantequilla y bate hasta obtener una crema clara y esponjosa.
  4. 4
    Incorpora los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada uno hasta que la mezcla quede aireada.
  5. 5
    En un bol aparte, mezcla la harina, la levadura y la sal. Añádelo a la masa alternando con el zumo de limón y el yogur, removiendo solo hasta integrar. No batas de más.
  6. 6
    Reparte la masa por igual entre las cápsulas para muffins.
  7. 7
    Hornea unos 20-25 minutos, hasta que estén dorados y al pinchar con un palillo salga limpio.
  8. 8
    Deja enfriar y, si quieres, decora con glaseado de limón: mezcla el azúcar glas con el zumo de limón y traza hilos finos sobre los muffins.

Video

FAQ

Preguntas sobre los muffins de limón

La única cucharada de yogur está ahí para aportar humedad, así que puedes usar la misma cantidad de nata agria, crème fraîche o yogur natural entero. El suero de mantequilla también sirve, aunque es más líquido, así que añádelo poco a poco junto con el zumo de limón. Si lo omites del todo, los muffins salen igual, solo que algo más secos.

No, es el ácido del zumo de limón reaccionando con la mezcla de mantequilla y huevo, y es muy habitual. Incorpora los huevos de uno en uno, como indica la receta, y asegúrate de que la mantequilla y los huevos estén a temperatura ambiente para que emulsionen bien. En cuanto añades la harina, la masa vuelve a ligarse y los muffins salen perfectos.

Casi siempre se debe a mezclar en exceso después de añadir la harina. Cuando incorpores la harina, la levadura química y la sal, alternándolas con el zumo de limón y el yogur, remueve solo hasta que no queden restos secos; algún grumo no es problema. En una cantidad pequeña de masa como esta el gluten se desarrolla rápido, y se nota en una miga gomosa y llena de agujeros.

Guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente; la mantequilla y el yogur mantienen la miga jugosa un par de días. Glasea solo los muffins que vayas a comer pronto, porque el glaseado fino de limón se ablanda y puede soltar líquido con el tiempo. También se congelan bien sin glasear: envuélvelos por separado, descongélalos a temperatura ambiente y glaséalos al momento.

Puedes frotar el azúcar con la ralladura de limón y mezclar la harina, la levadura química y la sal con horas de antelación. Lo que no debes hacer es dejar la masa terminada preparada: la levadura química empieza a actuar en cuanto entra en contacto con el zumo de limón y el yogur, así que los muffins no subirían tan bien. El glaseado es mejor mezclarlo justo antes de rociarlo, porque se endurece al reposar.