Apple Crumble Cookies von Food with Style, fertig angerichtet
Galletas

Apple Crumble Cookies

Galletas Crumble de Manzana

Para todos los amantes de la manzana: las galletas crumble de manzana son un dulce que simplemente alegra el día. Perfectas para un capricho...

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Raciones
8 galletas
Cocción 30 minutos

Ingredientes

  • Para la masa
  • Para la capa de manzana
  • Para el crumble
  • Para espolvorear

Preparación

  1. 1
    Bate la mantequilla con el azúcar hasta que quede cremosa y añade la yema de huevo. Incorpora la harina, la almendra molida, la levadura y la sal, y amasa hasta obtener una masa lisa. Deja enfriar la masa en la nevera.
  2. 2
    Pela las manzanas y córtalas en dados; mézclalas con el zumo de limón, el azúcar y la canela. Saltéalas ligeramente en una sartén hasta que se evapore el líquido. Añade la almendra picada, mezcla y reserva.
  3. 3
    Frota la harina, el azúcar, la mantequilla y la almendra picada con los dedos hasta formar migas.
  4. 4
    Estira la masa fría y corta círculos (de unos 7 cm de diámetro). Colócalos directamente sobre la base de moldes de tartaleta desmontables, sin subir la masa por los bordes.
  5. 5
    Reparte la manzana salteada sobre los círculos de masa y cúbrelos con las migas del crumble.
  6. 6
    Hornea en el horno precalentado a 180°C (356°F) con calor arriba y abajo durante unos 30 minutos, hasta que los bordes queden ligeramente crujientes. El tiempo de horneado puede variar según el horno, así que vigílalas.
  7. 7
    Sácalas del horno y déjalas enfriar por completo antes de desmoldarlas con cuidado. Espolvorea con azúcar glas. ¡A hornear y a disfrutar!

Video

FAQ

Preguntas sobre las galletas de crumble de manzana

Casi siempre es porque las has desmoldado todavía calientes. Los círculos de masa se hornean sueltos sobre la base de moldes de tartaleta con fondo desmontable, así que solo cogen firmeza al enfriarse. Déjalas enfriar por completo en los moldes y luego empuja la base hacia arriba con cuidado.

Sí: sustituye los 40 g de almendra molida de la masa por la misma cantidad de harina, y cambia la almendra picada de la capa de manzana y del crumble por avellanas picadas, o simplemente no la pongas. Las galletas quedarán un poco menos tiernas y con menos sabor a fruto seco, porque la almendra molida aporta grasa y suavidad a la masa. Si prescindes por completo de los frutos secos, echa algo más de crumble para no perder el crujiente de arriba.

Usa una manzana firme y ácida que mantenga la forma, porque los daditos se saltean en la sartén antes de hornear y luego pasan otros 30 minutos en el horno. Las variedades más blandas y muy dulces se deshacen y sueltan más jugo. Si tus manzanas tiran a dulces, no quites el zumo de limón: le da frescura al relleno y evita que los daditos de manzana se oscurezcan.

Sí, los tres componentes se conservan bien por separado. La masa tiene que reposar en frío de todos modos, así que hazla el día anterior y guárdala envuelta en la nevera. El relleno de manzana cocinado se puede preparar antes y dejar enfriar, y la mezcla del crumble se puede arenar con los dedos y guardar en la nevera hasta que montes y hornees las galletas.

Guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. La capa de manzana las hace más jugosas que unas simples galletas de mantequilla, así que están en su mejor momento los dos primeros días. El crumble se ablanda con el tiempo; unos minutos en el horno le devuelven el crujiente. Espolvorea el azúcar glas justo antes de servir, porque sobre la capa húmeda de manzana se disuelve.