Mandarin Cream Cake von Food with Style, fertig angerichtet
Tartas

Mandarin Cream Cake

Tarta de Mandarina y Nata

Un bizcocho de almendra ligero con un toque sutil de coco, relleno de una delicada crema de queso batida con nata y mandarinas jugosas:...

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Raciones
12 porciones
Cocción 20 minutos

Ingredientes

  • Para el bizcocho de almendra
  • Para el relleno de crema

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 170 °C / 340 °F (calor arriba y abajo). Forra el molde con papel de horno.
  2. 2
    Bate los huevos, el azúcar y la sal durante 5–6 minutos hasta que la mezcla esté muy esponjosa y clara.
  3. 3
    Mezcla la harina, la almendra molida, el coco rallado (opcional) y la levadura química, y luego incorpóralos con cuidado a la mezcla de huevos.
  4. 4
    Reparte la masa de manera uniforme en el molde y hornea durante 20–25 minutos. Deja que se enfríe por completo.
  5. 5
    Corta el bizcocho una vez por la mitad, en horizontal.
  6. 6
    Monta la nata con el estabilizante hasta que esté firme. En otro bol, mezcla el quark (o la mezcla de queso crema) con el azúcar glas y la vainilla hasta que quede uniforme, y luego incorpora con cuidado la nata montada.
  7. 7
    Incorpora con cuidado las mandarinas a la crema.
  8. 8
    Reparte la crema de manera uniforme sobre la base del bizcocho y coloca encima la otra capa.
  9. 9
    Deja enfriar en la nevera al menos 2 horas. Antes de servir, espolvorea con azúcar glas y decora con gajos de mandarina. Sencilla, jugosa y perfectamente equilibrada: una tarta ligera que siempre impresiona y que le encanta a todo el mundo.

Video

FAQ

Preguntas sobre la tarta de nata y mandarina

Aquí todo el volumen lo aportan los huevos, así que es importante batirlos con el azúcar y la sal durante los 5-6 minutos completos: la mezcla debe quedar blanquecina y visiblemente esponjosa antes de añadir nada más. Después, incorpora la harina, la almendra, el coco y la levadura química a mano y con movimientos envolventes; si remueves o usas la batidora, el aire se pierde enseguida. Abrir el horno durante los primeros 15 minutos también puede hacer que el bizcocho se hunda.

Sí: si no encuentras quark, puedes usar queso crema o un yogur tipo griego espeso, y la propia receta admite una mezcla con queso crema como alternativa. Elige algo firme y que no suelte agua, porque una base líquida no sujeta la nata montada y el relleno se hunde entre las capas. Pruébalo antes de incorporarlo, ya que cada producto tiene una acidez distinta y quizá quieras ajustar los 60 g de azúcar glas.

Es el motivo más habitual por el que la tarta sale mal. El almíbar que queda aclara el relleno, deshace la nata montada y puede empapar la capa inferior de bizcocho hasta dejarla blanda. Escurre los 180 g de mandarinas en un colador, sécalas después con papel de cocina y reserva aparte los gajos para decorar hasta justo antes de servir.

De hecho, mejora con el tiempo, porque de todos modos necesita al menos 2 horas en la nevera para asentarse: montarla la tarde anterior funciona muy bien. Puedes hornear el bizcocho un día antes y guardarlo envuelto a temperatura ambiente, o rellenar la tarta completa y dejarla en la nevera toda la noche. Añade el azúcar glas espolvoreado y los gajos de mandarina justo antes de servir, porque el azúcar se disuelve y la fruta suelta jugo sobre la superficie.

Por el quark, la nata y la fruta, tiene que ir a la nevera, tapada sin apretar para que el bizcocho no se seque y la nata no coja olores. Cuenta con comerla en un par de días: con el tiempo, las mandarinas sueltan humedad y ablandan las capas. Congelarla no es buena idea, porque la crema de quark y nata se corta al descongelarse.