Amandine Tartelettes Recipe
Tartaletas

Tartelettes Amandine

Amandine Tartelettes

¡Date un capricho con las deliciosas Amandine Tartelettes, un manjar perfecto para quienes aman los postres! Esta receta de postre fácil combina una delicada...

3.6 (19)
Compartir
Raciones
6 porciones
Cocción 10 minutos

Ingredientes

  • Para la masa quebrada
  • Para la crema de almendra (frangipane)
  • Para decorar

Todo para esta receta

Set de repostería + curso & E-book 89,90 €
Ver

Preparación

  1. 1
    Mezcla la harina, el azúcar glas y la sal en un bol. Añade la mantequilla fría y trabájala con la punta de los dedos o con un cortador de masa hasta que la mezcla quede arenosa.
  2. 2
    Añade la yema de huevo y 1-2 tablespoons de agua fría, y amasa rápidamente hasta obtener una masa lisa. Dale forma de disco, envuélvela en film transparente y déjala en la nevera al menos 30 minutos.
  3. 3
    Precalienta el horno a 180°C (350°F).
  4. 4
    Extiende la masa fría sobre una superficie ligeramente enharinada y corta 6 círculos.
  5. 5
    Coloca los círculos de masa en 6 moldes para tartaletas (de unos 8-10 cm de diámetro), presionando la masa contra los moldes y recortando el sobrante.
  6. 6
    Pincha el fondo con un tenedor y cúbrelo con papel de horno y peso para hornear (legumbres o bolitas de cerámica).

Nada se pega. Todo se desmolda.

Tu bizcocho sale limpio del molde, siempre.

  • Doble antiadherente cerámico, sin PFAS
  • Acero aluminizado con 10 años de garantía
  • 1 año de curso de repostería + e‑book incluido

Set de repostería + curso & E-book · 89,90 €

Ver el set
  1. 7
    Hornea las tartaletas en blanco en el horno precalentado durante 10 minutos. Retira el peso y el papel de horno y hornea 5 minutos más, hasta que la base quede ligeramente dorada. Sácalas del horno y déjalas enfriar.
  2. 8
    Bate la mantequilla blanda con el azúcar en un bol hasta que quede cremosa y esponjosa. Añade el huevo, el extracto de vainilla y el Amaretto, y mezcla bien. Incorpora con movimientos envolventes la almendra molida y la harina hasta obtener una crema lisa.
  3. 9
    Rellena las bases de tartaleta ya frías con la crema de almendra y alisa la superficie. Espolvorea con almendra laminada.
  4. 10
    Hornea las tartaletas rellenas en el horno precalentado unos 15-20 minutos, hasta que el relleno esté hinchado y dorado.
  5. 11
    Saca las tartaletas del horno y déjalas enfriar por completo. Espolvorea con azúcar glas antes de servir.

Video

Food with Style Baking Club

Food with Style Baking Club

Hazlo paso a paso con vídeo

El módulo del curso que encaja: Masa quebrada

  • Curso de repostería con 9 módulos y 34 videolecciones
  • Chat 1:1 con la Baking Chef de Food with Style
  • Chat de la Community y e-book con 100 recetas
Descubre el Baking Club

Desde 8,33 € al mes (99,90 € al año)

1 año incluido con el Set de repostería + curso & E-book

FAQ

Preguntas sobre las tartaletas Amandine

Las tartaletas Amandine son una deliciosa variante de las tartas de siempre, con una masa quebrada delicada y un relleno cremoso de almendra conocido como frangipane. A diferencia de otras tartas centradas en la fruta o el chocolate, las tartaletas Amandine ponen en primer plano el sabor de la almendra molida con una textura cremosa, a menudo enriquecida con vainilla y un toque de licor como el Amaretto. Puedes servirlas como postre elegante o como capricho reconfortante con el café, así que encajan en muchas ocasiones. La masa crujiente junto a la crema de almendra suave crea un equilibrio precioso de texturas y sabores que las distingue de los postres más convencionales.

¡Claro que sí! Las tartaletas Amandine se pueden preparar con antelación, así que son perfectas para una reunión sin agobios o una ocasión especial. Después de hornearlas, deja que se enfríen por completo y guárdalas en un recipiente hermético en la nevera hasta tres días. Si quieres que conserven el crujiente, lo mejor es guardar las bases sin relleno y poner la crema de almendra antes de servir. También puedes congelar las bases horneadas hasta un mes: envuélvelas bien en film transparente y mételas en una bolsa de congelación bien cerrada. Cuando vayas a comerlas, descongela las bases a temperatura ambiente, rellénalas con la crema de almendra y hornéalas un momento para que se templen.

Aunque las tartaletas Amandine clásicas llevan un sencillo relleno de crema de almendra, hay muchas formas de adaptarlas a tu gusto. Por ejemplo, puedes aromatizar la crema de almendra con ralladura de cítricos, como naranja o limón, o mezclarla con otras pastas de frutos secos, como avellana o pistacho. También puedes añadir fruta de temporada, como peras escalfadas o frutos rojos, para darles un toque afrutado. Usar otros licores, como Frangelico o Grand Marnier, les da todavía más sabor. Y si te apetece algo más goloso, riega las tartaletas terminadas con caramelo o salsa de chocolate, o corónalas con nata montada recién hecha.

¡Por supuesto! Si necesitas tener en cuenta alguna restricción alimentaria, hay varias sustituciones que puedes hacer en la receta. Para una versión sin gluten, usa un preparado de harina sin gluten de uso general en proporción 1:1 en lugar de la harina de trigo. Para una versión sin lácteos, cambia la mantequilla por una alternativa vegetal y usa bebida de frutos secos en la crema de almendra. Si quieres prescindir del huevo, puedes sustituirlo por un huevo de lino o de chía (1 cucharada de semillas molidas mezclada con 3 cucharadas de agua), que funciona bien en el relleno de crema de almendra. Ten en cuenta que estas sustituciones pueden cambiar un poco el sabor y la textura, pero el resultado seguirá siendo delicioso.

Presentar bien tus tartaletas Amandine las hace todavía más apetecibles, sobre todo en ocasiones especiales. Empieza por una fuente limpia y elegante en la que puedas colocarlas con gracia. Puedes decorarlas con más almendra laminada para darles un toque rústico, o añadir flores comestibles, como violetas o capuchinas, para dar una nota de color. Un ligero espolvoreado de azúcar glas justo antes de servir también realza su aspecto y les da un acabado precioso. Para darte un capricho extra, sírvelas con una cucharada de nata montada o una bola de helado de vainilla al lado. Y, por último, una jarrita de salsa de chocolate o de caramelo templada permite que cada invitado personalice su postre, lo que le da a la presentación un toque interactivo.