Banana Cake Recipe
Cake

Bizcocho de plátano

Déjate tentar por nuestro delicioso bizcocho de plátano, un postre perfecto que combina el sabor dulce de los plátanos maduros con el toque crujiente...

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Raciones
7 porciones
Preparación 20 minutos
Cocción 45 minutos

Ingredientes

  • para el bizcocho de plátano

Preparación

  1. 1
    Precalienta el horno a 170°C (338°F) con ventilador. Engrasa un molde de 30cm o fórralo con papel de hornear.
  2. 2
    En un bol grande, bate primero los huevos con el azúcar hasta que la mezcla quede cremosa. Añade poco a poco el aceite vegetal y la nata. Mezcla bien hasta que esté todo integrado.
  3. 3
    Incorpora la avellana molida y después la harina con la levadura. Remueve con suavidad, lo justo para integrar.
  4. 4
    Machaca los plátanos maduros con un tenedor hasta obtener un puré.
  5. 5
    Añade el puré de plátano a la masa. Mezcla todo con cuidado hasta conseguir una masa homogénea.
  6. 6
    Vierte la masa en el molde preparado y alísala bien.
  7. 7
    Hornea el bizcocho en el horno precalentado unos 40-45 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, este salga limpio.
  8. 8
    Cuando esté listo, saca el bizcocho del horno y déjalo templar en el molde unos 10 minutos. Desmóldalo con cuidado sobre una rejilla y déjalo enfriar por completo.
  9. 9
    Espolvorea el bizcocho ya frío con azúcar glas.

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Preguntas sobre el bizcocho de plátano

Este bizcocho de plátano destaca no solo por su sabor delicioso, que une el dulzor del plátano maduro con el toque intenso de la avellana molida, sino también por lo sencillo y rápido que es de preparar. A diferencia de muchas recetas tradicionales de bizcocho, que piden varios pasos y técnicas complicadas, este se mezcla en un momento en un solo bol, así que es ideal tanto si estás empezando como si ya tienes experiencia. La avellana aporta una textura especial y una profundidad que combina a la perfección con la jugosidad del plátano, y el resultado es un bizcocho riquísimo y además bonito. Es tan versátil que brilla igual como postre de celebración que como merienda reconfortante con el café de la tarde. Tanto solo como con un poco de azúcar glas por encima, este bizcocho conquista a cualquiera que busque un dulce reconfortante y a la vez elegante.

Sí, la receta lleva aceite de girasol y nata líquida, pero puedes sustituirlos fácilmente según tus preferencias o lo que tengas en la despensa. Por ejemplo, puedes usar aceite de colza o incluso aceite de coco derretido en lugar del de girasol, que le dará al bizcocho un sabor tropical muy suave. Si buscas una opción sin lácteos, usa una bebida vegetal, como la de almendra o soja, junto con una alternativa vegetal a la nata. Eso sí, ten en cuenta que estos cambios pueden variar un poco la textura y el sabor del bizcocho. Que los plátanos estén maduros sigue siendo imprescindible, porque son los que aportan el dulzor natural y la jugosidad, uses el aceite o la nata que uses.

Cuando el bizcocho de plátano se haya enfriado del todo, es importante guardarlo bien para que conserve su jugosidad y su sabor. Lo mejor es meterlo en un recipiente hermético o envolverlo bien en film transparente. Así guardado, aguanta a temperatura ambiente hasta 3-4 días. Si quieres que dure más, puedes guardarlo en la nevera, donde se mantiene bien una semana aproximadamente. Y si piensas guardarlo aún más tiempo, congélalo. Envuelve las porciones bien en film transparente y mételas en un recipiente o bolsa apta para congelador; así el bizcocho aguanta hasta 3 meses. Para descongelarlo, déjalo unas horas a temperatura ambiente o dale unos segundos de microondas, y lo disfrutarás igual de rico que recién hecho.

Este bizcocho de plátano es una base fantástica para todo tipo de variaciones deliciosas. Para un sabor a plátano todavía más intenso, añade a la masa chips de plátano, nueces o incluso pepitas de chocolate para un acabado irresistible. Si te apetece innovar, una pizca de canela o nuez moscada le da una calidez especiada muy sutil que combina de maravilla con el plátano. También puedes cubrirlo con una crema de queso o un glaseado de plátano para hacerlo más goloso. Coronarlo con fruta fresca, como frutos rojos o incluso plátano caramelizado, lo convierte en un postre espectacular para ocasiones especiales. Pensar en los sabores que más te gustan te abrirá un sinfín de combinaciones para adaptar este bizcocho a todo el mundo.

Para que tu bizcocho de plátano suba perfecto y no quede denso, conviene seguir unos cuantos trucos. Primero, usa siempre levadura química en buen estado, porque la caducada puede impedir que el bizcocho suba. Pesa bien tanto la harina como el plátano: con demasiada harina el bizcocho queda más pesado, y si no chafas bien el plátano la textura puede quedar irregular. También es esencial mezclar la masa con suavidad, porque si la mezclas en exceso se desarrolla el gluten de la harina y el bizcocho queda más denso de lo que quieres. Vigila también la temperatura del horno: esta receta funciona mejor en horno con ventilador a 170 °C. Si no tienes horno con ventilador, puede que tengas que ajustar un poco la temperatura y vigilar el bizcocho de cerca para que no se pase. Por último, vierte la masa en el molde nada más mezclarla, porque si reposa pierde fuerza para subir. Con estas pautas conseguirás siempre un bizcocho de plátano ligero, esponjoso y bien subido.