Lograr la masa perfecta para Berliners requiere atención al detalle, pero con algunos consejos, puedes asegurar resultados impecables cada vez. Primero, asegúrate de que tu levadura esté fresca y activa; un buen indicativo es su capacidad de espumar al disolverse en leche tibia con azúcar. La temperatura es crucial; todos tus ingredientes, como la leche, la mantequilla y los huevos, deben estar a temperatura ambiente para facilitar la mezcla adecuada. Amasa tu masa a fondo hasta que se vuelva elástica, lo que podría tomar de 10 a 15 minutos en una batidora o de 15 a 20 a mano. Un reposo adecuado es clave; deja que la masa suba en un lugar cálido, cubierta, hasta que haya duplicado su tamaño para desarrollar sus sabores. Por último, para freír, mantén una temperatura constante del aceite (160-170°C) para evitar Berliners grasientos, poco cocidos o quemados. Utiliza un termómetro para controlar la temperatura y fríe en lotes para mantener el calor. Seguir estas pautas te ayudará a crear deliciosos y esponjosos Berliners cada vez.